La Reserva Federal emite una advertencia urgente.
Fuente: Wall Street Intelligence Circle
Esto no es un anuncio de suba de tasas, sino que parece más bien que Waller vuelve a poner el riesgo de suba de tasas sobre la mesa justo cuando el mercado recién empezaba a calentarse.
Después de un informe publicado por el Financial Times del Reino Unido, el precio del oro cayó durante tres horas consecutivas y los futuros de las acciones estadounidenses también bajaron al mismo tiempo, aunque las caídas no fueron significativas. Mientras tanto, el dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. subieron levemente.
El informe, citando a personas familiarizadas con el tema, afirma que si los próximos datos de inflación muestran una tendencia al alza y el mercado eleva aún más las expectativas de suba de tasas, el presidente de la Fed, Waller, ya está preparado para aumentarlas.
Primero, el momento de esta noticia es muy sutil: la bolsa de EE. UU. y los bonos estadounidenses acaban de atravesar una ola de ventas la semana pasada. Parece que hay temor a un sobrecalentamiento del mercado y se soltó la noticia para enfriarlo (de lo contrario, se habría elegido hacerlo el fin de semana). También da la impresión de que el equipo de Waller teme que su silencio sea malinterpretado como una postura dovish, así que aprovechan los medios para volver a poner un freno a las expectativas de la política monetaria.
Segundo, pero no es realmente una “bomba” de suba de tasas. La noticia tiene dos premisas: datos de inflación al alza y que el mercado aumente las expectativas de suba de tasas. Es decir, Waller no ha decidido subir las tasas en septiembre, sino que le está diciendo al mercado que la reunión de septiembre sigue abierta, y que no saquen de los precios el riesgo de suba de tasas de antemano. Por eso el precio del oro cae y los futuros de acciones estadounidenses bajan al mismo tiempo, pero las caídas no son significativas.
Tercero, la nota parece haber sido autorizada por el propio Waller; cita a “personas que entienden el pensamiento de Waller” y explica de manera sistemática su filosofía de comunicación, el cronograma de reducción de balance, las reformas institucionales y su discurso en Jackson Hole. Da la sensación de que alguien quiere aclarar todo en el mercado a través de los medios.
Cuarto, el mercado de bonos del Tesoro es el mejor indicador para verificar todo esto. Actualmente, el rendimiento del bono del Tesoro a 2 años ronda el 4,20% y el de 10 años está cerca del 4,64%, ambos en zonas sensibles. En adelante, se deben observar dos señales: si el rendimiento a 2 años supera claramente el 4,25% y si el de 10 años puede volver a superar el 4,70%. Si ambos suben al mismo tiempo, significa que el mercado empieza a operar una suba de tasas en septiembre; si los rendimientos a corto plazo no reaccionan mucho y el oro solo cae levemente, entonces este informe se parece más a una advertencia verbal para enfriar expectativas.
El mercado se enfriará en el corto plazo, pero no lo suficiente como para causar un cambio de tendencia. La verdadera sentencia se pospondrá hasta el 12 de agosto, cuando EE. UU. publique el IPC de julio; este informe amplifica el impacto de ese dato sobre el mercado.
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