Una de las señales más paradójicas pero persistentes del mercado cripto acaba de aparecer nuevamente. Bitcoin subió casi 2.500 dólares solo unos días después de que el histórico conductor de CNBC Mad Money, Jim Cramer, anunciara que salía completamente del activo debido a la supuesta amenaza cuántica.
Mientras Cramer protegía su capital, Bitcoin rebotó desde un mínimo local en 62.200 dólares, recuperó impulso y volvió a superar el nivel psicológico de los 65.000 dólares. En las redes sociales y en chats de trading, este movimiento ya ha sido descrito como otro triunfo de la estrategia "Inverse Cramer".
Jim Cramer se asusta de las supercomputadoras
La decisión radical de Cramer fue motivada por una entrevista con el CEO de IBM, Arvind Krishna, quien comentó casualmente que, en un plazo de tres a cuatro años, los avances en computación cuántica podrían convertirse en una amenaza real para los métodos de cifrado existentes.
El conductor de televisión tomó el comentario como un llamado a la acción. Según fuentes de CoinDesk, reportes indican que Cramer liquidó todas sus tenencias de BTC, decidiendo no esperar a que los procesadores cuánticos vulneren la blockchain.
La comunidad cripto respondió a la noticia no con pánico, sino con alivio y memes. Históricamente, las ventas de alto perfil o los pronósticos bajistas de Cramer han coincidido sorprendentemente con un piso local de precio, seguido de una recuperación. Lo mismo sucedió esta vez, ya que el mercado ignoró completamente las preocupaciones del conductor.
En cuanto a la amenaza cuántica, los participantes del mercado consideraron que los riesgos estaban muy exagerados. Ingenieros estiman que verdaderas supercomputadoras capaces de romper la criptografía moderna podrían surgir recién en 10 a 20 años, y no en solo tres años.
Además, los desarrolladores de Bitcoin ya están trabajando en mejoras de red y en la implementación de criptografía post-cuántica.
Por último, si alguna vez una vulneración así llega a ser posible, Bitcoin no sería el primer objetivo. Todo el sistema bancario mundial y las bases de datos gubernamentales también estarían en riesgo.
Al final, el "pánico cuántico" de una persona se transformó en un rally a corto plazo para el resto. El mercado demostró una vez más que las amenazas teóricas de futuro siguen perdiendo frente a la regla clásica: comprar cuando la capitulación se anuncia en televisión.



