Bitcoin ha superado los $80.000 en los últimos días. Mientras algunos analistas sostienen que esta subida indica un inicio anticipado de un ciclo alcista, la última evaluación proviene del Jefe de Investigación de Grayscale, Zach Pandl.
Zach Pandl, al hablar sobre la correlación entre Bitcoin y el oro, destacó un cambio notable en el comportamiento de Bitcoin en los mercados.
En este sentido, Pandl señaló que la correlación de 90 días entre Bitcoin y el oro había subido de cerca de cero al comienzo del año a más del 50%, mientras que su correlación con el Nasdaq 100 había caído de más del 60% a aproximadamente el 33%.
Según Pandl, este cambio indica que los inversores están empezando a considerar nuevamente a Bitcoin no solo como un activo tecnológico de alto riesgo, sino como un activo con escasez, independencia monetaria y reserva de valor.
¡La operativa por depreciación vuelve a la agenda!
Pandl afirmó que uno de los factores clave detrás del fortalecimiento de la relación entre Bitcoin y el oro es la perspectiva fiscal de Estados Unidos.
Según Pandl, la deuda federal estadounidense que supera los 40 billones de dólares, los déficits presupuestarios continuos y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo están reavivando las preocupaciones de los inversores sobre el poder adquisitivo a largo plazo del dólar. En este contexto, la “operativa por depreciación”, que se refiere a un desplazamiento hacia activos escasos para cubrirse ante la devaluación de la moneda, vuelve a ganar protagonismo.
En este marco, Pandl señala que Bitcoin se destaca como un activo escaso que puede valorarse junto al oro en este tipo de escenario, debido a la ausencia de un emisor central, reglas de suministro transparentes y un suministro máximo limitado a 21 millones de unidades.
El ejecutivo de Grayscale concluyó agregando que las condiciones macroeconómicas actuales podrían crear un entorno de mercado más favorable para Bitcoin y otros activos digitales escasos.

