“¡Ya viví el año 2000, no quiero que pase de nuevo!” Renombrado analista de Wall Street advierte: la fiebre por la IA podría estar replicando la burbuja de internet
El presentador de CNBC, Jim Cramer, señaló el lunes que la última ronda de financiamiento impulsada por la inteligencia artificial (IA) está recordando a las prácticas excesivas que impulsaron la burbuja de internet. Fue directo: él vivió el colapso del mercado en el año 2000 y dijo, "No quiero ver la secuela".
El foco del mercado está puesto en que The Wall Street Journal reportó el domingo que Nvidia está en conversaciones para ofrecer a OpenAI un “respaldo” financiero de 250 mil millones de dólares, destinado a ayudar a financiar un parque de centros de datos de IA de 10 gigavatios planificado en Ohio. CNBC confirmó luego el informe. Nvidia declinó hacer comentarios.
Según el informe, la garantía propuesta apoyaría las deudas de leasing y construcción del proyecto, no la compra de chips Nvidia implementados dentro del centro de datos. Tras la noticia, las acciones de Nvidia cayeron más de 4% el lunes, arrastrando también a varias acciones de semiconductores.
Se profundiza el “ciclo” del financiamiento de IA
Cramer señaló que este tipo de discusiones refleja que el financiamiento de IA está volviéndose cada vez más “circular”. En los últimos años, Nvidia no solo ha invertido en varias empresas clientes y socios del sector, sino que esas empresas también son importantes compradores de sus chips, incluyendo la inversión de 30 mil millones de dólares en OpenAI en marzo de este año y 10 mil millones de dólares en Anthropic el año pasado. Nvidia también ha respaldado a varios proveedores “neocloud”, que ofrecen a clientes potencia de cómputo basada en chips Nvidia. La propia Nvidia ha afirmado que estas inversiones ayudan a impulsar el crecimiento del ecosistema de IA y ofrecen retornos atractivos a largo plazo.
Para Cramer, esta estructura le recuerda a la industria de equipos de telecomunicaciones a finales de los 90: en ese entonces, los fabricantes ayudaban a los clientes a financiar grandes compras para impulsar las ventas, pero si el comprador quedaba sin liquidez y no podía seguir pagando, las operaciones rápidamente se salían de control, generando grandes pérdidas para proveedores e inversores.
“En 2000 aprendimos que no se debe prestar dinero a las empresas que compran tus productos”, dijo Cramer.
La capacidad de OpenAI para seguir pagando, clave
Aun así, Cramer subrayó que considera a Nvidia una empresa sumamente fuerte y no está pronosticando una reedición del colapso de la burbuja internet. Su verdadera preocupación es que los inversores puedan perder rápidamente la confianza, sobre todo cuando los proveedores dependen demasiado de sus clientes y el gasto de estos depende de un flujo de capital continuo.
“Si el comprador, en este caso OpenAI, realmente tiene capacidad para pagar esos chips, quizá porque al final sale a bolsa... entonces Nvidia estará muy bien”, comentó Cramer. “Si el comprador no puede pagar, es otra historia.”
OpenAI presentó de manera confidencial la solicitud para su oferta pública inicial (IPO) en junio, aunque aún no ha anunciado una fecha de salida al mercado. En marzo, la compañía fue valorada por inversores privados en más de 800 mil millones de dólares, y está acelerando la expansión de la infraestructura computacional necesaria para sus modelos de IA, mientras compite con Alphabet y Meta.
El riesgo puede extenderse a toda la cadena de infraestructura de IA
Cramer indicó que el riesgo no se limita a Nvidia, ya que cada vez más empresas apuestan por la expansión continua de la infraestructura de IA y dependen de esas inversiones para sostener su rentabilidad.
“Demasiadas empresas esperan que los centros de datos sean fuente de ganancias”, dijo. “Si el mercado decide dejar de pagar por más centros de datos y esas empresas no tienen dinero, o no reciben pagos, volvemos a 2000.”
Agregó que, aunque Nvidia tiene capacidad para respaldar proyectos de esa magnitud, un balance sólido no siempre protege al proveedor de los efectos en cadena cuando los clientes se sobreexpanden.
“Aunque Nvidia tenga todo el dinero del mundo, no debería ofrecer este tipo de garantías. Es solo historia, historia”, señaló Cramer.
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