Reino Unido no quiere ser el "enfermo de la OTAN": en la primavera del próximo año anunciará una hoja de ruta clara para aumentar el gasto en defensa. Las acciones europeas de defensa podrían recibir un nuevo impulso.
El ministro de Finanzas del Reino Unido, John Healy, declaró que el gobierno británico presentará una "ruta clara" para aumentar el gasto en defensa durante la revisión presupuestaria de la próxima primavera.
De acuerdo a lo informado por el APP de Noticias de ZhiTong Finance, el Ministro de Hacienda británico, John Healey, afirmó que el gobierno del Reino Unido anunciará una “ruta clara” para aumentar el gasto en defensa en la revisión presupuestaria de la próxima primavera. Healey declaró en una entrevista durante la cumbre del G20 celebrada en Carolina del Norte: “En esta revisión presupuestaria, por primera vez estableceremos claramente cómo cumplir la promesa de la OTAN para el año 2035, es decir, aumentar el gasto en defensa al 3,5% del PBI“. “Como parte de la elaboración de esta ruta, también determinaremos la fecha concreta para alcanzar el objetivo del 3%”, añadió. Healey subrayó que la defensa “será prioritaria” en la revisión de gastos del año próximo.
Healey asumió como Ministro de Hacienda en julio de este año. Previamente, se desempeñó como Ministro de Defensa en el gobierno anterior, pero renunció a ese cargo tras no conseguir la financiación necesaria para cumplir la meta de elevar el gasto en defensa al 3% del PBI para el 2030. En ese momento destacó que, dado el contexto de “épocas peligrosas”, el Reino Unido “debe fijar” ese objetivo. El 28 de octubre Healey presentará su primer presupuesto, y ya se ha comprometido a respetar las reglas de endeudamiento heredadas de su predecesora Rachel Reeves.
Actualmente, hay especulaciones sobre cuándo el Reino Unido podrá alcanzar el objetivo fijado por la OTAN. Según un ranking que compara el incremento del gasto militar de los países miembros de la OTAN entre 2014 y 2025, Reino Unido ocupa el tercer lugar desde el final. Su desempeño solo supera al de Francia e Islandia (que no cuenta con fuerzas armadas propias), lo que en la práctica lo ubica en el penúltimo puesto. Desde la fijación de la meta de gasto militar, la inversión armamentística del Reino Unido ha crecido menos del 35%, mientras que la mayoría de los países miembros de la OTAN han duplicado ese incremento. En términos de proporción sobre el PBI, el gasto de defensa británico apenas aumentó de 2,17% a 2,35%.
Según la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria del Reino Unido, aumentar el gasto en defensa al 3% del PBI para el 2030 representaría un gasto adicional de 17.300 millones de libras esterlinas (aproximadamente 23.400 millones de dólares) para el gobierno. Para cumplir con los requerimientos actuales del “Plan de Inversión en Defensa”, Healey además deberá cubrir un déficit de financiación de 4.700 millones de libras esterlinas.
Se informa que el “Plan de Inversión en Defensa” del Reino Unido fue presentado oficialmente el 30 de junio. El plan define la hoja de ruta del Partido Laborista para reforzar la seguridad nacional y simboliza la entrada del Reino Unido en una nueva era de desarrollo militar. Durante los próximos cuatro años, el Reino Unido aumentará el gasto en defensa en 15.000 millones de libras, llevando el monto total a cerca de 300.000 millones de libras. Para 2030, el gasto en defensa representará el 2,68% del PBI.
Según el informe, los equipos de defensa tradicionales como tropas terrestres y tanques tripulados darán paso a sistemas no tripulados, los cuales ya han demostrado gran efectividad en el campo de batalla ucraniano. La armada sufrirá una transformación para convertirse en una “armada híbrida”. Tanto la Real Fuerza Aérea como el ejército llevarán a cabo reformas similares. El plan prevé una inversión de 5.000 millones de libras en el desarrollo de sistemas no tripulados terrestres, navales y aéreos. Las futuras operaciones de las fuerzas armadas estarán dominadas por la inteligencia artificial. La flota híbrida de la armada contará con el buque misilístico no tripulado Tipo 91 y el submarino no tripulado Tipo 93. El plan también destinará 230 millones de libras al desarrollo de sistemas autónomos para operaciones submarinas.
Sin embargo, el aumento de 15.000 millones de libras en el gasto en defensa previsto para los próximos cuatro años será financiado en parte con recortes en otros rubros, y posteriormente se reveló que un tercio de esos fondos aún carece de fuente específica. Más importante aún, el plan ha recibido críticas de la oposición y de ex altos mandos militares, quienes censuran la falta de una fecha clara para alcanzar el 3% del PBI en gasto de defensa, un punto intermedio clave para cumplir el compromiso británico de llegar al 3,5% del PBI en defensa para 2035.
Por lo tanto, el anuncio de una “ruta clara” para el aumento del gasto en defensa durante la revisión presupuestaria del próximo año podría ayudar a disipar dudas públicas, y además ser un factor positivo para las acciones de defensa europeas. Por ejemplo, el Reino Unido planea construir hasta 12 submarinos de ataque nuclear de nueva generación SSN-A, fabricados por BAE Systems y con reactores nucleares provistos por Rolls-Royce. Sin embargo, algunos inversores temen que haya una brecha significativa entre lo que los gobiernos de la OTAN —incluido el británico— prometen y lo que realmente se termina ejecutando. Si la distancia entre la promesa de gasto en defensa gubernamental y la concreción de los contratos es demasiado grande, podría incluso constituir un obstáculo para las acciones de defensa europeas.
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